SUCESOS DE ULTRAMAR: NASHACHATA CAPÍTULO I

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En el 2008, del norte de Polonia, más precisamente del puerto de Gdansk, partió hacia una nueva aventura el velero “Nashachata”. Esta vez la inspiración la aportan aquellos aventureros que se atrevieron a navegar por las aguas del Fin del Mundo, entre ellos, Fitz Roy y Ernest Shackleton. Teniendo la expedición varias etapas, el destino final del velero con bandera polaca será la ciudad de Ushuaia, donde a fines del 2010 comenzaría suúltima etapa al gran continente blanco.

Rojo por fuera y blanco por dentro como los colores de su patria, el Nashachata realizó el viaje a la Antártida sin ningún tipo de inconveniente, llegando así a la base científica polaca “Henryk Arctowski” ubicada en la isla Rey Jorge, esta forma parte de las islas aledañas a la Península Antártica. 7 personas conformaban la tripulación, de los cuales dos de ellos eran el capitán Marek Radwanski y su hermano Pawel.
De acero, con sus 17 metros de eslora, el velero polaco logró cruzar el difícil pasaje de Drake soportando vientos de hasta 100 nudos. Adentrándose en la zona del Cabo de Hornos, notando sus condiciones, el capitán intenta sin éxito mantener contacto con la estación Chilena “Isla de Hornos”. Exhaustos, la necesidad de emitir la señal de emergencia pasó a ser de suma importancia. Teniendo pactada la fecha de regreso a Ushuaia, deciden seguir avanzando hacia la zona del canal de Beagle. Ya utilizando sus motores y resguardando la vela mayor del fuerte viento que suele azotar aquellas latitudes, se ubican en la boca oriental del canal de Beagle, entre las islas Lennox y Nueva.
La continuidad del mal clima fue desplazando la embarcación hacia el este de la isla Nueva. A causa de la lluvia y el fuerte viento, el agua no tardó en ingresar a la embarcación. Con temperaturas que oscilaban entre los 0°y 5°,ya sin calefacción, con menos de diez horas de combustible, la desesperación comienza a inquietar el espíritu de los aventureros.
De fácil acceso y brindando reparo tanto del Norte como del Oeste, la bahía Sloggett fue la opción más cercana.
Éstas son aguas extremadamente peligrosas, y no hay barco, independientemente de su tamaño o equipamiento, que pueda asegurar su integridad en el mar. Este solitario paraje es un testigo silencioso del hundimiento de cientos de barcos y veleros.

Latitud 55 Sur

Fuente: “El rescate del Nashachata” por Andrés Antonini “Orzeczenie Izby Morskiej – s/y Nashachata” por www.im.gov.pl

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